Llevamos un mes operando la columna CD-400 en nuestra planta de fraccionamiento de alcoholes. La instalación fue más rápida de lo que esperaba: el equipo llegó con los sensores de temperatura calibrados y las conexiones a los tanques de reflujo ya preparadas. Durante las primeras dos semanas ajustamos el perfil de temperatura para separar una mezcla de etanol y butanol, y logramos una pureza del 98,5 % en la corriente de cabeza, algo que con nuestro equipo anterior no pasaba del 94 %.
Lo que más me gustó fue la estabilidad del plato de alimentación. Aunque variamos el caudal de entrada entre 120 y 180 litros por hora, la columna mantuvo el gradiente térmico sin oscilaciones bruscas. Eso nos permitió reducir el tiempo de estabilización de 45 a 20 minutos entre cambios de lote. El único inconveniente fue que el manual de mantenimiento no detalla el procedimiento de limpieza del relleno estructurado cuando se trabaja con compuestos que polimerizan, como el acetato de vinilo. Tuvimos que pedir una nota técnica al fabricante, que llegó en tres días hábiles.
En general, la columna cumple con lo prometido. Para el próximo trimestre planeamos integrarla con el evaporador multiefecto EM-200 para recuperar el solvente de la corriente de fondo. Si el rendimiento se mantiene, pediremos una segunda unidad para la línea de destilación continua.